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Tapa
Contenido
El Autor
Nota de contratapa
Prólogo. Todo tiempo pasado, ¿fue mejor?
I. La zona y sus primeros ocupantes
II. La chacra de la familia Ramos Mexía
III. El arribo del primer tren
IV. El trazado del pueblo
V. Elogio de las casas quintas
[Parte 1]
[Parte 2]
VI. El progreso se hace presente
[Parte 1]
Parte 2]
VII. El pueblo se transforma en ciudad
VIII. Los servicios públicos
IX. Las instituciones
[Parte 1: Asociaciones de bien común]
[Parte 2: Instituciones educativas y culturales]
[Parte 3: Instituciones deportivas y sociales]
X. Notas dispersas
[Parte 1: Límites y barrios]
[Parte 2: Las plazas]
[Parte 3: Las calles]
[Parte 4: Nuestro paso por las aulas]
[Parte 5: Otros hechos memorables]
[Parte 6: El viejo vecindario]
[Parte 7: Conclusión]
Bibliografía
Índice de ilustraciones
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Límites y barrios de la ciudad de Ramos Mejía.
(Haga click en la imagen para ver una versión más grande.)
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En el cruce de Rivadavia con Fray Cayetano Rodríguez (límite oeste), existió a principios de siglo un ramal ferroviario para pasajeros y carga, cuya traza fue autorizada el 22 de abril de 1902.
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Eduardo Gimenez

Capítulo X
Notas dispersas
[Parte 1: Límites y barrios]
En los capítulos precedentes dejamos algunas
anotaciones al margen, que ahora vamos a desarrollar, recordatorias de
personas, lugares o hechos, vinculados con Ramos Mejía.
Creemos que lo escrito desde el comienzo del libro
hasta aquí ya cubre globalmente el pasado de nuestra ciudad, tal
vez los aspectos de mayor importancia general, y por ello la lectura de
los temas que siguen podría ser olvidada por los lectores o, dicho
de otro modo, encarada en forma optativa.
Esto de que un capítulo o varios de una obra
sean prescindibles no es una novedad en literatura, porque Julio Cortázar
usó este arbitrio en "Rayuela", al dejar a criterio de
cada uno de nosotros suspender la lectura de esa novela "sin remordimientos".
De todos modos, el propósito que buscamos
es el de ofrecer diversas postales de Ramos Mejía, para acentuar
su fisonomía. Así como los pintores, cuando ya tienen terminado
prácticamente un cuadro, suelen dar algunas pinceladas adicionales
para resaltar un claroscuro o subrayar algún rasgo del lienzo.
* * *
De acuerdo con la Ordenanza Nº 1752, del 26
de agosto de 1955, y sus modificaciones posteriores, sobre límites
oficiales de las distintas localidades del partido de La Matanza, las
líneas fronterizas actuales de la ciudad de Ramos Mejía
son las siguientes: al norte, Alem, Parera, Avenida Gaona, Azopardo, Monteagudo
y O'Connor; al este, Avenidas República, Díaz Vélez
y General Paz; al sur, Avenida Mosconi; y al oeste, vías del Ferrocarril
Sarmiento (ramal Haedo-La Plata), Avenida Don Bosco y Fray Cayetano Rodríguez.
Estos límites determinan una superficie aproximada
a los 11,9 km2, totalmente urbanizada, con muy pocas cuadras
sin pavimentar. Algunos barrios tienen nombre propio, como ocurre con
Villa Sarmiento, La Cabaña, Loma del Millón, Villa Rebasa,
Villa Don Bosco, Villa Colombo, y parte de Ingeniero Brian (sector este)
y de Lomas del Mirador (sector norte).
Insistimos en que los límites mencionados
son oficiales, porque en realidad Ramos Mejía como núcleo
poblacional surgido alrededor de la estación ferroviaria, a la
que reconoce como su centro de irradiación, trasciende esa línea
demarcatoria municipal en el sector norte, es decir, en Villa Sarmiento
(ver capítulo IV), que consideramos parte connatural de la ciudad.
En cambio, otros sectores que entran en los límites
indicados pero lejos del centro de Ramos Mejía, como Villa Rebasa
o Ingeniero Brian Este, tienen una fuerte individualidad con rasgos de
identificación propios, y cuesta reconocerlos como integrantes
de la ciudad.
Recordemos que Villa Sarmiento se llamó originalmente
La Catanga, debido según una versión a un zanjón
de la zona así denominado, donde abundaban los escarabajos (bichos
catangas). El zanjón fue entubado en 1914 y el barrio pasó
a llamarse Villa Progreso, hasta que más adelante cambió
por segunda vez su nombre y desde entonces se lo conoce como Villa Sarmiento.
En cuanto a Villa Rebasa, consignemos que su nombre
deriva del apellido del antiguo propietario de las tierras del lugar,
en el sudeste de Ramos Mejía, el doctor Gregorio Rebasa, de origen
español, que fuera médico municipal y de policía
en la localidad de San Justo. Hacia 1922, decidió el loteo de sus
campos, que puso a la venta en mensualidades a largo plazo, asentándose
de inmediato los primeros pobladores. En Villa Rebasa funciona, desde
1944, la Sociedad de Fomento y Cultura Resurgimiento, con sede propia
en Julio A. Roca 824, donde desarrollan sus actividades el Jardín
de Infantes Mi Ilusión, el Centro de Jubilados La Verdad, con el
Coro Renacer, y se dictan varios cursos de capacitación. Se dispone
también de un amplio salón de actos, en un edificio de dos
plantas.
Los límites de Villa Rebasa estarían
dados por las avenidas Emilio Castro, Iparraguirre, Díaz Vélez
y la calle Brown. Dentro de este perímetro debemos destacar la
existencia del complejo deportivo dependiente de la Subsecretaría
de deportes, turismo y recreación, de la Municipalidad de La Matanza,
en el predio de dos hectáreas comprendido por Posadas, Colón,
Balcarce e Iparraguirre, que incluye club de fútbol con cancha
reglamentaria, el local de la Federación de Bochas (sobre la calle
Posadas) y pistas de atletismo. También funciona en el lugar (Balcarce
1991), la Asociación Filantrópica Amigos de Villa Rebasa.
En cuanto al barrio que se conoce como Villa Colombo,
también relativamente alejado del centro de nuestra ciudad, en
su extremo noroeste, sus límites estarían dados por las
vías del ramal ferroviario Haedo-La Plata, las avenidas Don Bosco
y Brandsen y la calle Granaderos, cubriendo unas veinte manzanas densamente
pobladas. El nombre deriva de un rematador que tuvo a su cargo las primeras
ventas de lotes cuando la zona se subdividió. En el lugar funciona
el Club de Fomento y Cultura "Villa Colombo", con sede propia
en la calle Argentina 249.
Con respecto a los dos límites de Ramos Mejía
que en su zona norte son atravesados por la avenida Rivadavia, vamos a
mencionar sendos aspectos hoy bastante olvidados. En el cruce de esa vía
con Fray Cayetano Rodríguez (límite oeste), existió
a principios de siglo un ramal ferroviario para pasajeros y carga, cuya
traza fue autorizada el 22 de abril de 1902. Arrancaba del Km. 16.444,31
de la línea principal del Ferrocarril del Oeste, a la altura del
actual Instituto Dr. Luis Güemes, donde existía la Cabina
Colombres, y describiendo una amplia curva cruzaba la avenida Rivadavia
y empalmaba con la línea de Haedo a La Plata en el km. 19.672,60,
casi sobre la estación Ingeniero Brian. Se mantuvo en servicio
muy pocos años.
En el extremo opuesto, es decir en el ángulo
noreste, donde cruzan las avenidas Rivadavia y Díaz Vélez,
tiene lugar el otro aspecto a que aludimos. Recordemos que por esa última
avenida pasaban los arreos de ganado hacia los corrales de Tablada y Mataderos,
y por eso se denominaba a ese camino la "calle de la tropa".
Con el curso de los años dejó de pasar la hacienda, pero
comenzó a verse en la zona a otra tropa, hacia la década
del treinta, esta vez formada por los clientes de dos establecimientos
"non sanctos", uno que se instaló en la esquina sudeste
de Rivadavia y Díaz Vélez, y el otro en el ángulo
sudoeste del cruce de esa última avenida y Bartolomé Mitre.
Ambos prostíbulos tuvieron desde sus comienzos una fuerte oposición
por parte de algunos concejales del partido de La Matanza y al entrar
en vigencia la Ley 12.331, de profilaxis social, publicada en el Boletín
Oficial el 11 de enero de 1937, las dos casas debieron cerrar definitivamente.
A escasos cien metros, en Larrea 55, funcionaba en esos tiempos una escuela
primaria provincial bajo la dirección de la señorita Emma
Russomano, y los alumnos de los grados superiores veían con cierta
curiosidad reprimida los dos grises edificios en cuestión.
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