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Contenido
El Autor
Nota de contratapa
Prólogo. Todo tiempo pasado, ¿fue mejor?
I. La zona y sus primeros ocupantes
II. La chacra de la familia Ramos Mexía
III. El arribo del primer tren
IV. El trazado del pueblo
V. Elogio de las casas quintas
[Parte 1]
[Parte 2]
VI. El progreso se hace presente
[Parte 1]
Parte 2]
VII. El pueblo se transforma en ciudad
VIII. Los servicios públicos
IX. Las instituciones
[Parte 1: Asociaciones de bien común]
[Parte 2: Instituciones educativas y culturales]
[Parte 3: Instituciones deportivas y sociales]
X. Notas dispersas
[Parte 1: Límites y barrios]
[Parte 2: Las plazas]
[Parte 3: Las calles]
[Parte 4: Nuestro paso por las aulas]
[Parte 5: Otros hechos memorables]
[Parte 6: El viejo vecindario]
[Parte 7: Conclusión]
Bibliografía
Índice de ilustraciones

Doctor Gabriel Ardoino. (Retrato aparecido en una publicación de la Casa de Auxilio.)
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Destacada personalidad de Ramos Mejía, el doctor Felipe Iannone formó parte de casi todas las instituciones de bien público de la zona. (Fotografía gentileza de la señora Norma Rodríguez de Moyano, sobrina del doctor Iannone.)
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La maestra Mercedes Lascano. (Antiguo retrato publicado en 1925 por el diario La Prensa.)
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Profesor Juan T. Pizzurno. (Fotografía publicada en el diario La Prensa.)
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Eduardo Gimenez

Capítulo
X
Notas dispersas
[Parte 3: Las calles]
La nomenclatura adoptada para las avenidas y calles
de la ciudad responde al criterio general seguido en casi todo el país
(nombres de próceres y políticos nacionales, de hombres
de ciencia o de provincias, batallas, figuras mundiales, etc.). Pero hay
cuatro denominaciones en las que vamos a detener nuestra atención
porque recuerdan y homenajean a sendas personas que actuaron en Ramos
Mejía con altruismo, dedicando sus vidas al servicio de nuestra
comunidad.
a) Calle Doctor Gabriel Ardoino
Nace en la esquina sudeste de la plaza Sarmiento,
como prolongación de la calle Alem, y se extiende desde la calle
Ricchieri hacia el este en forma paralela a las vías ferroviarias,
hasta la intersección con la avenida Díaz Vélez.
La calle Ardoino era conocida anteriormente como Segunda Rivadavia. Hasta
el año 1958 su recorrido se interrumpía entre las calles
Escalada y Rodríguez Peña, porque los lotes de las casas
quintas de las familias Videla Escalada y Pini de Corvi se extendían
hasta los terrenos ferroviarios. En esa fecha, por gestiones de la Intendencia
Municipal y de la Comisión pro-acceso oeste sin expropiaciones,
formada a iniciativa de la Sociedad de Fomento Ramos Mejía Norte,
se logró la cesión de esos predios y se procedió
a la apertura de la calle.
Hoy absorbe el tránsito desde el oeste hacia
la Capital Federal, proveniente de la avenida Gaona, a través de
la diagonal Güemes y de la calle Alem.
El doctor Ardoino, cuyo nombre rememora esta calle,
nació el 4 de septiembre de 1859 y falleció el 13 de febrero
de 1931. Su actuación como médico filántropo entre
las familias humildes es muy recordada en Ramos Mejía y Haedo,
y se hizo acreedor a que se le llamara "el médico de los pobres".
Participó con total desinterés económico en distintas
instituciones de bien público, como la Sociedad de Socorros Mutuos,
de la que fue el primer médico y donde trabajó entusiastamente
sin percibir honorarios. Formó parte de las primeras comisiones
de la Casa de Auxilio, a partir del año 1917, y también
intervino en política, ocupando la Intendencia de La Matanza en
1897 y 1911.
b) Calle Doctor Felipe Iannone
Esta arteria comienza en la calle Avellaneda al 1000
y corre de este a oeste hasta la calle Brandsen al 350. Anteriormente
se llamó Solís.
El doctor Iannone nació en San Martín
(provincia de Buenos Aires), el 27 de febrero de 1897, y en el año
1901 se radicó con sus padres en Ramos Mejía, donde cursó
sus estudios primarios.
Tras iniciar la carrera de medicina, primeramente
fue practicante de la Casa de Auxilio, junto a Edgardo Goñi, hasta
que, en 1923, se recibió de médico y como tal siguió
desempeñándose en esa entidad en forma ad-honorem.
También presidió la Sociedad de Socorros
Mutuos de Ramos Mejía y fue miembro del cuerpo de Bomberos Voluntarios
de La Matanza y del Ramos Mejía Lawn Tennis Club.
En 1920 fue designado concejal en San Justo y, en
1945 y 1947, Comisionado Municipal, con destacada actuación.
Dio fin a su actividad política cuando fue
electo senador provincial, tocándole presidir la Comisión
de Higiene del Senado, cargo desde el cual apoyó e impulsó
la creación del Hospital Nacional Prof. Alejandro Posadas.
Casado con la señora Estela Ceccotti, residió
durante muchos años en su casa de la cortada San Lorenzo 124, de
Villa Sarmiento. Falleció el 25 de setiembre de 1975.
c) Calle Maestra Mercedes Lascano
Su recorrido se inicia en la Avenida San Martín
al 600 y va de oeste a este hasta terminar en la calle Alfredo L. Palacios
(ex-Independencia). Su nombre anterior era Santa Fe.
La maestra Lascano era sanjuanina y había
nacido el 24 de septiembre de 1845. Tuvo la responsabilidad de ser la
primera maestra y directora fundadora de la Escuela provincial Nº
4 de Ramos Mejía, desde el año 1873 hasta 1913, es decir,
por espacio de cuarenta años.
Por las aulas a su cargo pasaron muchas generaciones
de alumnos, en los que dejó sus enseñanzas y, lo que es
muy importante, un profundo recuerdo por su bondadoso carácter
y su amor a la niñez. Cuando se alejó de la dirección
de la escuela mencionada recibió una magra jubilación y
siguió educando en su retiro a un grupo de niños, para subvenir
a sus necesidades.
Años más tarde, ya en edad avanzada
y sin recursos económicos, debió albergarse en una habitación
que le cedió la Casa Parroquial, falleciendo a los 96 años,
en 1941. Debemos recordar que el doctor Iannone, que había sido
alumno suyo, atendió a su salud permanentemente en esos años,
sin percibir honorario alguno. Además, para solucionar la precaria
situación de recursos de la maestra Lascano, se formó con
fecha 31 de marzo de 1930 una Comisión pro-pensión, integrada
por el doctor Iannone como presidente, y por Miguel Tagliafico, Juan M.
Berrueta, Adolfo M. Díaz y Genaro Castagna, como vocales, lográndose
que se hiciera entrega, mensualmente, a la educadora, de una contribución
para solventar sus gastos.
Recordamos que a fines de la década del treinta,
una delegación de alumnos de quinto y sexto grado de la Escuela
Nº 4, de guardapolvo blanco y acompañados por nuestras maestras,
nos trasladamos hasta la Casa Parroquial para visitar, en el día
de su cumpleaños, a la ex-directora de ese colegio, que nos recibió
sentada en su silla de ruedas. Entonces, en un acto de gran emotividad,
le expresamos al unísono nuestros augurios, y pudimos observar
que las lágrimas rodaban por las mejillas de la señorita
Lascano.
En 1948, el doctor Iannone, como Intendente de La
Matanza, dispuso que en el cementerio de San Justo, donde están
depositados los restos de la ilustre maestra, se erigiera un mausoleo
en su memoria, que se inauguró el 26 de septiembre de 1948.
d) Calle Profesor Juan T. Pizzurno
Arranca en la avenida San Martín al 500 y
concluye en la avenida Díaz Vélez al 200. Anteriormente
se llamó Córdoba.
El profesor Pizzurno nació el 7 de marzo de
1869, y cursó sus estudios en la antigua Escuela Normal de Profesores,
donde obtuvo el título de enseñanza secundaria. El apellido
Pizzurno tiene una ilustre resonancia en la docencia argentina, porque
tanto Juan Tomás, como sus hemanos Pablo Antonio y Carlos Higinio,
llenaron durante el primer tercio de este siglo como maestros y como ciudadanos,
una de las épocas más brillantes de la pedagogía
del país.
Los tres hermanos colaboraron en el Instituto Nacional,
que a fines del siglo pasado dio origen a un establecimiento privado,
modelo de enseñanza. Juan T. Pizzurno fue profesor en el mencionado
Instituto, en el Colegio Nacional Sur (después Colegio Rivadavia)
y en el Colegio Nacional Norte (después Colegio Sarmiento). En
éste ejerció la enseñanza de Historia en todos los
cursos, durante cuarenta años. También fue profesor de Instrucción
Cívica y materias afines, en el Colegio Rivadavia.
En el ámbito local, donde residió,
el profesor Juan T. Pizzurno fue vicepresidente de la Comisión
Ejecutiva Coordinadora de la Casa de Auxilio, en el año 1917, y
colaboró activamente en los actos fundacionales y para la recaudación
de fondos con destino a esa institución. En 1919 se lo designó
miembro fundador honorario de la misma.
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