-Se oían los tiros, anoche, no menos de ocho o diez. Tres tipos asaltaron un negocio en Vidal y Juramento y un patrullero los corrió hasta acá, hasta Echeverría y Crámer. Ahí hirieron a dos. El tercero se fue corriendo y lo agarraron por Crámer y Roosevelt. En la vereda de Freddo también quedó herido un viejo que paseaba el perro.
Me lo cuenta mi padre durante el almuerzo, entre un bocado de pollo y otro de ensalada. Mi madre mueve la cabeza de arriba hacia abajo y otra vez hacia arriba. Después comenta:
-Y a mí me dijo que eran cohetes.
1 respuesta ↓
1 sue // Mar. 13, 2003 a las 9:33
Tu padre es un tierno.
¿No te produce frustración, estas situaciones tipo Chicago años 20?
Dejar un comentario