Venimos por la vereda, en la cuadra de casa. Gabriel señala hacia arriba, entre los edificios, y dice, surrealista:
—Mirá, hay una bolsa volando que parece un diente.
*
Que aproveche ahora, a los siete años. En el cuaderno de alemán Gabriel tiene que describirse a sí mismo. Pone:
“Ich bin dünn, jung und schön.” (”Soy delgado, joven y hermoso.”)
6 respuestas ↓
1 sabina // Oct. 3, 2003 a las 9:30
grande!, las historias de gabriel.
me encanta este narcismo infantil - ?o es la inocencia de los chico!
poco importa. es un placer de leerlo!
saludos a ustedes 3, sabina
2 Eduardo // Oct. 3, 2003 a las 10:34
Gracias, Sabina. Un beso desde Buenos Aires.
3 Alexander // Oct. 4, 2003 a las 16:34
…konnte mir ein “Schmunzeln” nicht verkneifen
Saludos !
4 Eduardo // Oct. 4, 2003 a las 18:46
Alexander: me parece que con eso nadie puede contener una sonrisa…
5 Pablo // Oct. 5, 2003 a las 21:40
Das ist eine gross schaisse… :) Eso es lo único que se de alemán (ah, eingang/ausgang/bite/tschuss/groß y pará de contar) :)
¿Me traducen el comentario de Alexander?
Miren que sinó comento en Cooordobés y ahi se pudre todo.
6 Eduardo // Oct. 6, 2003 a las 6:51
¡No! ¡En cordobés no! ;-)
Alexander dijo que no pudo contener una sonrisa. (Alexander no sabe castellano. Lee el blog traduciéndolo en Altavista o en Google. Supongo que tampoco sabe cordobés.)
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