El equipo de investigación de Mágica Web recorre el lugar de los hechos y obtiene pruebas irrefutables de algo que aún está por determinarse.

perito -> perrito
pericia -> perricia

Donde hubo barro, huellas quedan.

Los técnicos se preguntan a qué llevará todo esto.
Nota al pie:

Una tumba en el cementerio de carteles.
La ruta que va de La Calera al dique San Roque, en Córdoba, el pasado 28 de abril.
De ida:



De vuelta:



Dos grandes diferencias entre la ida y la vuelta: salió el sol y limpié el parabrisas.




Y otras cuatro fotos que tomé estos días en Mar del Plata.




Cuatro fotos que tomé estos días en Mar del Plata.

Entre el jueves y el domingo pasados estuve en Mar del Plata, en las Primeras Jornadas Nacionales de EducaRed Argentina. Está muy linda Mar del Plata en octubre, y tan fotogénica como siempre.
Me tocó dar una charla, que por suerte funcionó bien, tal vez porque dejé de lado buena parte del libreto que había preparado muy cuidadosamente y me dejé llevar por lo que parecían las necesidades del momento.
En estos días habrá más fotos marplatenses por aquí, supongo.
Llega un email de Andrés Sobico:
Montevideo
Como buen escritor de cf ya te habrás dado cuenta que en algún pasado remoto alguien pisó una mariposa y por lo tanto Buenos Aires es como es y no como debería ser.
Lo raro es que sí exista una ciudad como debería ser Buenos Aires…

(Hacer click en la imagen para verla mucho más grande.)
Tres cabezas asoman en fila por sobre los asientos del ómnibus, delante de mí, y se balancean de forma sincronizada siguiendo las irregularidades de la ruta, a izquierda, a derecha, a izquierda, a derecha, como tres títeres manejados por una sola mano, como al compás de una música que no se oye, como esquivando balas sin mucho ánimo, y todo se parece en algo a una película cómica francesa.
*
—¿A dónde?
—A dieciocho al mil doscientos.
—Usted no es de acá, ¿no?
—No, ¿por qué?
—Acá no se dice mil doscientos, se dice doce cero cero.
—No sabía. Es el tipo de cosas que mis amigos no me enseñan.
—Yo lo entiendo porque viví en Buenos Aires ocho años.
—¿Ah, sí? ¿Cuándo?
—En el ochenta y seis, ochenta y siete. Pero mi mujer quedó embarazada y quiso tener el hijo
acá.
Después el taxista montevideano da una pequeña vuelta de más y termina cobrándome tarifa nocturna a plena luz del sol.
*
“Papelitos con sueños anotados, agarrados con un clip.”