Cuarenta años de cubo mágico

Hoy me tocó salir en Radar, el suplemento de Página/12, escribiendo sobre el cubo mágico, que cumple 40 años: “Cómo llegué a cubólogo”. Un fragmento:

La primera vez que vi el cubo fue en una nota de un diario. “El entretenimiento que causa furor en Europa”, decía. Pensando cómo malgastan el tiempo los europeos, volví a mi ocupación habitual: los videojuegos.

La segunda vez que vi el cubo fue en casa de una pareja de amigos (habituales compañeros de juegos y dueños de un Atari pionero). “Ah, se lo compraron”, dije, con tono despectivo. “Debe ser fácil”.

Diez minutos más tarde estaba enloquecido, babeando, moviendo las caras del cubo para un lado y otro mientras repetía en voz baja: no puede ser, no puede ser, no puede ser.

Esto pasó a principios de 1981. Estábamos preparados para muchas cosas, pero no para que un objeto articulado nos desarticulara la cabeza.

Mi columna es un apéndice de la columna principal, por Martín Graziano: “Las memorias de Erno Rubik, el hombre que creó el cubo mágico”.

Author: Eduardo Abel Gimenez

0 thoughts on “Cuarenta años de cubo mágico

  1. Hola Eduardo. Te busqué en Twitter, y para ver si eras vos llegué a esta nota. Solamente quería comentarte que desde que en Humor & Juegos (creo que en realidad era Juegos a secas en esa época) vi la foto de Rubik con su segundo juguete “La magia de Rubik” la imagen quedó retenida en mi cerebro hasta que en un viaje a Nueva York a fines del siglo pasado conseguií el bendito juguete. No tan divertido como el cubo. El cubo por otro lado pudimos resolverlo con mi hermano con un método inventado por nosotros. Creemos que fue en el verano 87-88. De casualidad llegamos a meter todas las esquinas bien y de ahí pudimos hacerlo. Después inventamos métodos para meter las esquinas bien. En el invierno de 1991 en una casa de “verano” de un amigo encontré varias revistas Humor & Juegos y un libro sobre el cubo. Ahí supe que el cubo se hace por pisos y aprendí la notación. En fin, tengo muchos recuerdos de la revista y de las notas. Les agradezco el haber estado ahí, con esas buenas ideas. Un abrazo.

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